Saber utilizar las hojas de cálculo es una habilidad imperante en la actualidad, tal como podría serlo el dominio del inglés. Programas como Excel o Google Sheets se usan en cualquier disciplina o trabajo que se te ocurra y saber cómo funcionan puede abrirte muchas puertas en el mundo laboral. Pero con funciones que parecen casi infinitas, es realmente difícil aprender por uno mismo. Allí es donde entra nuestra guía básica para usar una hoja de cálculo.
Una hoja de cálculo es un archivo formado por filas y columnas que sirve para organizar y disponer datos de manera eficiente, además de calcular datos numéricos. Lo que hace únicos a los softwares de hojas de cálculo es su capacidad para calcular valores usando fórmulas matemáticas y los datos provistos en las celdas. Estas fórmulas pueden ser tan sencillas como una suma o tan complicadas como puedas imaginártelas.
El programa de este tipo más usado es Microsoft Excel, pero existen muchas alternativas. Google Sheets es un software online gratuito que ha ganado bastante terreno en los últimos años y que es una gran opción si quieres mantener tus hojas de cálculo en línea. Otro ejemplo de software es iWork Numbers de la suite de Apple, LibreOffice, Lotus Symphony, entre otros.
Debido a que estos términos (en inglés spreadsheet, worksheet y workbook) son tan similares entre ellos, existe cierta confusión al respecto. Pero en realidad no es nada complicado. Una hoja de cálculo y una hoja de trabajo son lo mismo, es decir, ambos términos son sinónimos e intercambiables.
Un libro de trabajo, por otro lado, puede contener una o múltiples hojas de trabajo. Cuando ejecutas Excel, por ejemplo, estás abriendo un libro de cálculo. En la parte inferior izquierda de la interfaz encontrarás la pestaña de la hoja de cálculo actual. Puedes cambiarle el nombre o crear más hojas de trabajo haciendo clic en el botón que se encuentra justo al lado, con el símbolo +.
Las hojas de cálculo se usan principalmente para mantener un registro de cualquier grupo de datos numéricos. Pero en realidad los usos que se le pueden dar son prácticamente infinitos. Por ejemplo:
La manera más sencilla de introducir un dato en una celda es:
También puedes intentarlo de la siguiente manera: